Natalia Jiménez, asesinada, hacía parte uno de los proyectos de biodiversidad más grande de Colombia

 

Con signos de tortura, amarrados a un árbol y con capuchas en el rostro fueron encontrados los cuerpos de la pareja de bogotanos reportados como desaparecido durante el fin de semana en la vía a Palomino. Las autoridades presumen que habrían sido asesinados en Buritaca, donde fueron hallados.

La pareja hacía ocho días había contraído matrimonio y el viernes 20 de diciembre, día de su desaparición se dirigían a Palomino para disfrutar de una cena romántica que les habían obsequiado por su matrimonio.

Natalia Jiménez Cáceres era ecóloga y antropóloga, junto a su esposo Rodrigo Monsalve, protectores del medio ambiente y de los animales. Natalia hacía parte de la fundación Natura y dirigía un proyecto de conservación ambiental en la región Caribe en la cuenca del río Magdalena. Rodrigo era reconocido DJ en la ciudad así como en Palomino.

El asesinato de esta pareja de bogotanos residentes en Santa Marta,  ha sido repudiado a nivel nacional. El Ministerio de Ambiente rechazó el suceso así como la senadora María del Rosario Guerra, quien calificó el homicidio como un hecho cobarde y pidió a las autoridades celeridad en la investigación.

Lo que se sabe de la desaparición

La última comunicación que tuvieron fue vía celular con el padre de Natalia, residente en Chile, quien escuchó los gritos su hija y las súplicas de su esposo a unas personas para que no les hicieran nada y les respetaran sus vidas.

Se conoció que en todo el sector de Palomino, de forma coincidente hubo una interrupción de la energía eléctrica. La camioneta fue vista por última vez en cámaras de seguridad de la zona cuando cruzó el peaje Neguanje, en la Troncal del Caribe. En el límite entre Magdalena y La Guajira se perdió el rastro del vehículo porque debido a la falta de energía eléctrica, las cámaras dejaron de funcionar. 

Las autoridades se encuentran adelantando las investigaciones pertinentes para dar con el paradero de los responsables. El alcalde Rafael Martínez anunció una recompensa de hasta $50 millones de pesos por información que pueda esclarecer este cruel asesinato.

 

  • Era antropóloga y ecóloga, dedicó su vida a proteger la naturaleza, en su hogar junto a su esposo tenían nueve perros y cuatro gatos adaptados de la calle. 

El asesinato de los esposos Natalia Jiménez Cáceres y Rodrigo Monsalve ha consternado a todo el país. Natalia, quien pertenecía a la Fundación Natura, una de las más antiguas del país dedicada al cuidado del medio ambiente, trabajaba en un proyecto ambiental en la cuenca del Río Magdalena.

A través de un comunicado, la Fundación se pronunció sobre estos hechos y lamentó este homicidio. Además resaltó el perfil profesional de Natalia Jiménez, una gran ambientalista que encontró la muerte en manos de la violencia.

“Lamentamos profundamente este hecho y acompañamos a familiares y amigos de Natalia y Rodrigo, su esposo, y hacernos un llamado a las autoridades para que se adelanten las investigaciones necesarias que permitan esclarecer lo sucediendo. (…) Perdemos a Natalia su juventud, entusiasmo, sensibilidad y amor por la vida. Una mujer que deja un enorme vacío en compañeros, amigos, familiares y las comunidades locales con quienes trabajó”, señaló la Fundación.

Natalia estudió ecología en la Universidad Javeriana y antropología en la Universidad Nacional, contaba con estudios de maestría en Desarrollo Rural y Cooperación Internacional. Era una apasionada por la naturaleza, los animales y el trabajo con las comunidades rurales. Dedicó su vida a proteger y amar la naturaleza, en su casa en Santa Marta dio hogar, con su esposo Rodrigo Monsalve, a nueve perros y cuatro gatos adoptados de la calle.

Se desempeñaba como gestora territorial del bajo Magdalena y Caribe, para el Proyecto GEF Magdalena-Cauca VIVE, “Conservación de la Biodiversidad de los ecosistemas dulce acuícolas de la Macrocuenca Magdalena Cauca”, de la Fundación Natura; En asocio con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, el Fondo Adaptación y Cormagdalena.

Con una experiencia laborar de 13 años, destaca su trabajo con la Fundación Herencia Ambiental Caribe, el Fondo Patrimonio Natural, Parques Nacionales Naturales de Colombia, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Fundación Natura; asociada a temas de desarrollo rural, áreas protegidas y conservación de ecosistemas.

La zona en donde desempeñaba sus labores profesionales era el complejo cenagoso de Zapatosa, en el departamento del Cesar y Magdalena, así como en la Ciénaga de Ayapel en el Departamento de Córdoba. Ni ella ni la Fundación Natura habían recibido amenazas asociadas a su trabajo.

Paz en sus tumbas.

 

Fuente: Revista7 / FotoPortada: Publimetro.

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