Uribe, Pastrana y Gaviria: una historia de desencuentros

Enemigos de ayer, amigos de hoy. Los tres expresidentes le apuestan a rodear a Iván Duque Márquez para garantizar el trámite exitoso de la agenda legislativa que propone en nuevo gobierno.

Ayer eran enemigos, pero hoy podrían lograr una coalición que proteja al gobierno del presidente Iván Duque, en un Congreso en el que, a decir verdad, no parece haber las mayorías fortalecidas que garanticen la luz verde para las reformas estructurales y otras iniciativas legislativas que quiere impulsar el nuevo gobierno.

Los expresidentes Álvaro Uribe Vélez, Andrés Pastrana Arango y César Gaviria Trujillo escogieron este jueves como el día en el que se iniciarían los acercamientos entre ellos y sus partidos para, entre otras cosas, negociar una agenda legislativa y defender los intereses de Duque en Legislativo. El uribismo está representado en el mismo presidente, el conservatismo está en cabeza de Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la República. El liberalismo no tiene una ficha clara en el Gobierno, sin embargo, apoyó de frente la campaña presidencial uribista en las pasadas elecciones.

Lo que sale de la reunión de los exmandatarios, sin embargo, tendrá efectos políticos casi que inmediatos. Por ejemplo, será decisivo en la elección del próximo contralor, un asunto en el que ya parece haber consenso alrededor del nombre del exauditor general de la República, Carlos Felipe Córdoba. Sobre ese tema, en cuanto a los partidos que representan los tres (Centro Democrático, Conservador y Liberal), ya ha habido movimientos.

El expresidente Gaviria recibió en su casa a Córdoba el pasado 14 de agosto y le dio la unción de los rojos. En el conservatismo, aunque hay una división alrededor de los nombres de Wilson Ruiz, José Félix Lafaurie y Córdoba, la realidad política ha empezado a voltear la balanza a favor de este último. Mientras tanto, en el Centro Democrático, con una votación de 33 a 9, se decidió apoyar a Lafaurie, por encima de Marco Antonio Velilla. Aunque Córdoba no parece generar molestias, pues también hizo parte del uribismo en tiempos pasado. En 2002, participó en la campaña de Uribe a la Presidencia y, en 2014, apoyó a Óscar Iván Zuluaga.

Ahora, sin duda es una alianza que genera sorpresa, pues uribe, Pastrana y Gaviria han protagonizado, en los últimos años, desencuentros públicos desde las orillas políticas que representan. “Le estamos diciendo al país que hemos dado un paso a lo que sucedió en los últimos ocho años. De la confrontación estamos pasando a la reconciliación”, dijo Pastrana al salir de la reunión, realizada a puerta cerrada este jueves en el Hotel Ópera, en el centro de Bogotá.

Las peleas han sido varias, pero un lugar inicial podría ser la elección presidencial de 2002, que Uribe ganó con amplia ventaja, fortalecido, en gran parte, por su postura crítica frente a los fracasados diálogos de paz entre el gobierno de Pastrana (1998-2002) y las Farc, y la tan mencionada zona de despeje de San Vicente del Caguán, que muy poco sirvió para lograr una salida negociada al conflicto, pero mucho para el fortalecimiento militar de la guerrilla.

A partir de ahí, los ataques de Pastrana a Uribe fueron constantes. Desde sugerir que estaba vinculado con el paramilitarismo, criticar al Centro Democrático por tener entre sus militantes a José Obdulio Gaviria, primo de Pablo Escobar Gaviria —jefe de los llamados “Extraditables”, que lo secuestró en 1988— hasta acusarlo de ser “el único colombiano que nunca le dio la posibilidad de paz a Colombia”.

Por parte de Gaviria, los ataques también fueron muchos. Sobre todo, cuando el expresidente liberal asumió como jefe de la campaña de reelección de Juan Manuel Santos en 2014. Se recuerda del día en el que Gaviria lanzó una de las frases más populares en contra del líder del Centro Democrático. “Uribe tiene que presentar sus pruebas, o si no este pueblo de Colombia va a estar gritando todo el tiempo: Uribe, mentiroso; Uribe, mentiroso”, dijo en referencia a las acusaciones que el expresidente hizo sobre la supuesta entrada de dineros del narcotráfico a la campaña de Santos.

No obstante, los desacuerdos de Pastrana con el gobierno de Santos terminaron por empujarlo hacia la otra orilla, y su acercamiento a Uribe se materializó con una alianza lograda en 2017, en la que ambos se comprometieron a unir esfuerzos para poner presidente en 2018. La candidata de Pastrana fue Marta Lucía Ramírez, mientras que el de Uribe, luego de un proceso de direccionado por encuestas internas en el Centro Democrático, fue Iván Duque.

El 11 de marzo pasado, cuando se surtieron las elecciones a Congreso, Duque y Ramírez se midieron en las urnas, junto al exprocurador Alejandro Ordóñez, y el primero se proclamó como el candidato único de la coalición, mientras que Ramírez se convirtió en su fórmula vicepresidencial.

Por su parte, Gaviria, cuyo partido había inscrito a Humberto de la Calle como candidato, terminó, contra todos los pronósticos, apoyando a Duque. Una acción que fue desaprobada por el mismo De la Calle, quien fue el líder del equipo negociador del gobierno de Santos en la mesa de paz con las Farc en La Habana. La razón principal para ese desacuerdo era la incoherencia de terminar del lado de un candidato cuyo partido político se opuso rotundamente a la negociación que, en últimas, el Partido Liberal apoyó todo el tiempo.

El final de la historia de estas coaliciones y adhesiones es conocido. Y es precisamente la unión entre los tres expresidentes la que buscará rodear al actual mandatario, que apenas comienza su mandato, dada la situación que, evidentemente, Duque parece no tener las mayorías que todos daban por sentadas en el Legislativo. La conclusión principal de la reunión que se sostuvo este miércoles es esa: apoyar a Duque, a través de las bancadas en el Congreso, para que el éxito del presidente sea el éxito de los colombianos.

 

Fuente: ElEspectador

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